Exacerbación de la migraña por la luz
La prestigiosa revista Nature Neurocience publica en su versión digital un interesante trabajo científico realizado con una innovadora metodología.
A neural mechanism for exacerbation of headache by light
Rodrigo Noseda, Vanessa Kainz, Moshe Jakubowski, Joshua J Gooley, Clifford B Saper, Kathleen Digre & Rami Burstein
Nature Neuroscience Published online: 10 January 2010 | doi:10.1038/nn.2475
Ya es conocido que los pacientes que sufren de migrañas tienden a buscar la oscuridad, lugaares tranquilos en los que se refugian ante el primer indicio de que les llega un ataque de migraña.
Nuevos estudios en ratas y en humanos han mostrado una vía visual en el cerebro que subyace a esta sensibilidad a la luz durante las migrañas en personas con vista normal, e incluso en individuos que ciegos.
Millones de personas en todo el mundo sufren de dolor por migraña, que a menudo se describe como un dolor punzante en una zona de la cabeza y que a menudo se acompaña de náuseas, vómitos y otros síntomas.
Aproximadamente el 85 por ciento de los pacientes con migraña son extremadamente sensibles a la luz, una condición conocida como fotofobia. Incluso los pacientes ciegos que sufrían migrañas mostraron fotofobia. Los investigadores han trabajado con la hipótesis de que las señales que se transmiten desde la retina a lo largo del nervio óptico estaban de alguna manera involucradas en la intensificación del dolor.
En este estudio se incluyeron dos grupos de pacientes ciegos que sufrían de dolores de cabeza por migraña. El primer grupo de pacientes era totalmente ciego e incapaz de percibir la luz. El segundo grupo de pacientes fue considerado legalmente ciego, debido a enfermedades degenerativas de la retina; no podían percibir imágenes, pero si podían detectar la luz.
Los del primer grupo, que no podían percibir nada de luz, no mostraron un empeoramiento de sus dolores de cabeza cuando fueron expuestos a la luz. Los que estaban en el segundo grupo experimentaron un aumento de su dolor cuando se les exponía a la luz.
“Esto nos sugiere que el mecanismo de fotofobia debe implicar el nervio óptico, ya que en las personas con ceguera total, el nervio óptico no transmite las señales de luz al cerebro”.
Incluso después de eliminar la luz las neuronas continuaron activadas.
“Esto ayuda a explicar por qué los pacientes dicen que su dolor de cabeza se intensifica en cuestión de segundos después de la exposición a la luz, y mejora 20 a 30 minutos después de estar en la oscuridad.”
Pueden leer este trabajo completo en inglés en:
http://www.nature.com/neuro/journal/vaop/ncurrent/full/nn.2475.html





































