Diagnóstico y tratamiento de la Lumbalgia
Se ha publicado una guía trabajada conjuntamente por la American Pain society y American College of Physicians.
Traducimos y reproducimos un resumen y recomendamos su lectura completa.
Resumen
Recomendación 1: Los médicos deben realizar una historia clínica y exploración física para ayudar a los pacientes con dolor lumbar en 1 de las 3 grandes categorías: dolor de espalda inespecífico, dolor de espalda potencialmente asociado con radiculopatía o estenosis espinal, o dolor de espalda potencialmente asociado con otra causa específica de la columna vertebral. La historia debe incluir la evaluación de los factores de riesgo psicosocial, que permiten predecir el riesgo del dolor de espalda para las enfermedades crónicas incapacitantes.
Recomendación 2: Los médicos deben obtener imágenes u otros exámenes de diagnóstico en pacientes con dolor lumbar inespecífico.
Recomendación 3: Los médicos deben realizar pruebas de diagnóstico por imagen a los pacientes con dolor lumbar cuando éste sea grave o progresivo y el déficit neurológico esté presente o cuando existan condiciones subyacentes sobre la base de la historia y el examen físico.
Recomendación 4: Los médicos deben evaluar a los pacientes con dolor de espalda persistente y con signos o síntomas de radiculopatía o estenosis espinal con imágenes de resonancia magnética (preferiblemente) o tomografía computarizada sólo si son posibles candidatos para la cirugía o la inyección epidural de esteroides (por sospecha de radiculopatía).
Recomendación 5: Los médicos deben proporcionar a los pacientes con evidencia de información en dolor de espalda con respecto a su curso esperado y asesorar a los pacientes a permanecer activos, y proporcionar información sobre las opciones de auto-cuidado efectivo.
Recomendación 6: En los pacientes con dolor lumbar, los médicos deben considerar el uso de medicamentos de utilidad demostrada junto con información sobre cuidado de la espalda. Los médicos deben evaluar la intensidad del dolor basal y los déficits funcionales, los posibles beneficios, riesgos, y la relativa falta de eficacia a largo plazo y los datos de seguridad antes de iniciar el tratamiento . Para la mayoría de los pacientes las opciones de medicamentos de primera línea son el paracetamol o los anti-inflamatorios no esteriodeos (AINES).
Recomendación 7: Para los pacientes que no mejoran con opciones de auto-cuidado, los médicos deben considerar la adición de la terapia no farmacológica, con beneficios comprobados para la lumbalgia aguda, la manipulación espinal, para el dolor de espalda crónico o subagudo, rehabilitación interdisciplinaria intensiva, terapia de ejercicios, la terapia de acupuntura, masaje, manipulación espinal, yoga, terapia cognitivo-conductual, o la relajación progresiva.


Para consultar el artículo completo:





































